Este blog permanecerá inactivo
durante un par de semanas, más o menos. El tiempo que durarán unas vacaciones que
el autor agradecerá mucho y los lectores más.
lunes, 12 de noviembre de 2012
viernes, 9 de noviembre de 2012
Diarios de un francotirador
Así se titula el libro de
Albert Boadella que acaba de publicar la Editorial Espasa.
Rara vez defrauda Boadella. Su desparpajo, su ironía y el humor con que se
viste cada día contagian de frescura todas las páginas de este libro.
En realidad, la obra es una
suerte de blog de papel, en el que día a día va introduciendo pequeños textos sobre
los temas más variopintos: arte, política, Cataluña, corrupción, teatro, toros…
Eso sí, siempre precedidos por una entrada en la que cuenta la conversación que
ha mantenido en el desayuno con su esposa, una mujer por la que continúa sintiendo admiración.
Boadella muestra su predilección por dos artistas: Jopep Pla y Salvador Salí y desdeña a Barceló, Miró y Tapies,
de cuya obra relata alguna anécdota chirriante. Recuerda también lo que decía Dalí: “Picasso
es español, yo también; Picasso es un genio, yo también; Picasso es comunista,
yo tampoco”.
En las páginas, claro, se puede
leer y aprender de teatro. No sale tan bien parado el cine, de quien el autor
deplora su bajísima calidad y en el que todos tienen su parte de culpa, unos más
que otros: “El director trata ante todo de cepillarse a la primera actriz, que por
eso está allí y él es el que manda”.
Boadella no rehuye la política,
mucho menos los temas tabúes: “La lengua no es un hecho diferencial, porque
algo hay que hablar. Solo lo sería si nos comunicáramos silbando, por ejemplo”.
Y metidos en la actualidad: “El referéndum es lo propio de las dictaduras. Incluso
Franco lo utilizó en varias ocasiones. Es una parodia del sistema democrático,
pues este sistema ha elegido unos representantes como especialistas”.
Cuando un medio de comunicación
le pidió cinco frases para definir la felicidad a su edad, soltó: “Coleccionar
enemigos, no practicar deportes, tender a la castidad, ser ligeramente
millonario y no someterse a ninguna ayuda psicológica”. Discutible, sí, sobre
todo para los que nos gusta practicar el deporte.
Al hacerse pública la operación
Pretoria, esa trama de corrupción catalana en la que se vieron implicados judicialmente
los dirigentes del partido de Jordi Pujol, Prenafeta y Maciá Alavedra, Albert Boadella
tuvo el detalle de remitirle un telegrama a Prenafeta diciendo: “Enterado
problemas judiciales estoy con usted descojonándome de risa”. A lo que el
aludido contestó educadamente: “Váyase a la mierda”.
Bien, pues el libro es como el
autor: brillante, sarcástico, corrosivo, incorrecto, provocador… Yo he disfrutado muchísimo
leyéndolo.
jueves, 8 de noviembre de 2012
La ley y los menores
Los jóvenes españoles padecen un
trastorno mental acusado. En algunas cosas –especialmente en temas sexuales y
de relación- muestran una suficiente madurez, mientras que en otras se ven
incapaces de obrar con una mínima autonomía. Es lo que piensa el Gobierno
cuando mantiene en vigor una legislación que permite:
- Mantener relaciones sexuales a los 13
años.
- Casarse a los 14.
- Realizar un testamento a los 14.
- Abortar a los 16.
- Someterse a los 16 años a una operación
de cirugía estética (pero no ponerse un piercing o un tatuaje).
- Comprar fármacos sin receta a los 16.
- Trabajar a los 16 años (pero no abrir una
cuenta bancaria).
Pero hasta que no cumplan los
18 años no podrán acudir a una corrida de toros, ni comprar tabaco o alcohol,
ni acudir a un bingo, ni votar.
Es muy sugerente este asunto, porque
se trata de una legislación que pretende proteger al menor. Y a lo que parece,
es más peligroso dejarle entrar al bingo que abortar. La cosa permite varias
comparaciones, a cuál más grotesca, claro.
Y luego está la manipulación del término "menor", manipulación en que buena parte de los medios se ha hecho especialista. Por ejemplo, si quieren agravar una noticia dirán: "Fallece una menor en un concierto". Y a veces es como un escupitajo que se lanza contra el causante. ¡Qué abyección, una menor en un concierto!. Aunque resulte que esa menor podía estar casada y ser madre de tres hijos.
Y luego está la manipulación del término "menor", manipulación en que buena parte de los medios se ha hecho especialista. Por ejemplo, si quieren agravar una noticia dirán: "Fallece una menor en un concierto". Y a veces es como un escupitajo que se lanza contra el causante. ¡Qué abyección, una menor en un concierto!. Aunque resulte que esa menor podía estar casada y ser madre de tres hijos.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
Reescribir la historia
El Gobierno francés ha
entregado a las autoridades españolas a Aurore Martin, imputada en un delito de
integración en organización terrorista. Como respuesta, la izquierda abertzale
ha emplazado al Gobierno galo a que, y cito literalmente, "acabe con las
detenciones y apueste por el diálogo y la paz".
Me sigue sorprendiendo esto de
la paz. Mucho más ahora que gozamos de ella y cuando se ha comprobado que
hacerla realidad ha sido extremadamente sencillo: ha bastado con que quienes
asesinaban dejasen de hacerlo. Ya está, ya hay paz. Se acabó la guerra.
Yo escribo estas líneas con
hartazgo, pero también con determinación. Si nos callamos, acabarán por reescribir la historia convirtiendo a ETA en una ONG pacifista, y a la izquierda abertzale en una devota agrupación Hare Krishna. Con más de 800 víctimas en el camino, oponerse radicalmente a ello no es solo defender la verdad, es una cuestión de decencia.
martes, 6 de noviembre de 2012
Con los niños de nuevo
Mi buen amigo Joseba Erauskin
me pone unas amables líneas en el post “El Trueba y los niños” saliendo en
defensa de estos. No le falta razón: los niños no hacen más que emular y hacer
lo que sus padres y la sociedad les enseñan. Sus actos son, por tanto,
consecuencia de lo aprendido y de lo permitido.
En general, la actitud de la sociedad y de los
padres -y la mía, claro- ha sido muy deficiente. Si en el franquismo los niños –como
los adultos- no tenían derechos, en la democracia lo que dejaron de tener
fueron obligaciones. Del autoritarismo se pasó al coleguismo con mucha prisa y
con poca cabeza.
Se suprimió la tarima de los
profesores en pro de la igualdad y de la cercanía con los alumnos, se penalizó
la colleja considerándola maltrato, y muchos abandonaron su condición paterna
para convertirse en amigos de sus hijos. Conozco casos, incluso, que hasta
dimitieron del título de padres, obligando a sus hijos a llamarles Paco o
Daniel, según cuál fuese su nombre de pila.
El Juez de Menores Calatayud
explica estas cosas muy bien: “Si un padre opta por ser el amigo de su hijo, ¿quién
va hacer de padre?”. El caso es que la sociedad quiso desprenderse del
autoritarismo, pero por el desagüe se le fue también la autoridad (Auctoritas:
Legitimación socialmente reconocida que procede de un saber).
Hoy podemos ver en la
televisión realitys –Hermano Mayor, Supernanny…- donde nos muestran hasta dónde
ha subido la marea. Familias atemorizadas por niños y no tan niños incapaces de
sobreponerse a la mínima frustración. El propio juez Calatayud alerta del
incremento de maltrato familiar… de los hijos hacia los padres.
¿Soluciones? Recobrar la
autoridad, sí, y sobre todo recuperar el sentido común.
Porque hemos pasado de la decepción
al enteramos de que los Reyes eran los padres, a la depresión al haber
conseguido que los reyes sean los hijos.
lunes, 5 de noviembre de 2012
Inminente dimisión
Odón Elorza ha sido un buen
alcalde para San Sebastián, mucho más si lo comparamos con el actual. Ahora, en
su papel de diputado, Elorza ha enviado una batería de iniciativas a la
dirección federal del PSOE para regenerar la vida política, entre las que propone
“Una regulación que establezca una limitación de mandatos en el desempeño de
cargos públicos e impida su acumulación”. Yo estoy de acuerdo, cómo no!.
Teniendo en cuenta que Odón
Elorza ha sido 12 años concejal, 7 años parlamentario vasco, 20 años alcalde y –tras
perder la alcaldía- lleva un año como diputado a Cortes, y como yo creo en la sinceridad de su propuesta, en la solidez de sus
convicciones y, sobre todo, en su coherencia política, me atrevo a pronosticar
su inminente dimisión como representante político.
Va a ser la mejor manera de
demostrar lo incierto del dicho: “Una cosa es predicar y otra dar trigo”.
viernes, 2 de noviembre de 2012
Correr hasta la bocana
Es 1 de Noviembre, festividad
de Todos los Santos. Los dos grandes colectivos que se ven en la mañana
donostiarra son los ciudadanos que van al Cementerio a honrar a sus difuntos, y
los cientos de atletas que salen a correr para ultimar su preparación de cara a
la inminente Behobia.
| De pie: Pepelu, Karmele, Txema y Aitor. Agachados: Juan Carlos, Rafa, Javier y Gorka |
Nosotros somos de los segundos.
Nos reunimos junto a la playa de Gros los korrikalaris de la foto. De ellos,
Gorka Busto y Pepelu Fonseca quieren hacer el marathon y la Behobia , mientras que
Aitor Bellosillo solo esta última. El autor de la foto es nuestro amigo
Arkaitz, que se ha presentado con una vetusta bici con la que se ejercita ante
la imposibilidad de correr. Nos saca unas fotos y se va a machacar.
Gorka, asentado en su papel de
macho alfa del grupo, es el que dirige el trote hacia el Alto de Miracruz.
Bajamos hacia Trintxerpe y seguimos hasta San Pedro, disfrutando de la vista de
San Juan. Pasamos por el Muguruza y seguimos hasta el final de la bocana del
puerto, rodeando el astillero de Ondartxo donde están terminando de remozar la
draga Jaizkibel, toda una joya de la construcción naval, que fue botada en 1933
en los Astilleros Euskalduna de Bilbao.
Regresamos, pero nos metemos en
Herrera para volver por la antigua vía del tranvía que unía este barrio con
Ategorrieta. Pasamos el túnel, seguimos por Intxaurrondo y en Ategorrieta
volvemos hacia la Avenida
de Navarra para finalizar en la playa de Gros. En el último tramo Aitor
Bellosillo acelera y nos pone en fila de a uno.
| Gorka, el macho alfa del grupo |
Gorka Busto sigue corriendo para
acumular kilómetros, mientras los demás nos dedicamos a estirar, salvo Pepelu,
que se sienta al sol para recibir sus mágicos beneficios. Ha sido un recorrido de
12 kilómetros
muy agradable, distinto de los habituales, en una mañana soleada ideal para
correr.
Hemos disfrutado por la bocana del puerto de un panorama espléndido,
sobre todo para Rafa Azurza que nunca se había acercado hasta allí. Eso nos
confiesa, mientras realiza unos ejercicios que, más que estiramientos, son puro
contorsionismo. Relajados ya los músculos, nos disolvemos y cada mochuelo se va
a su olivo.
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