viernes, 28 de septiembre de 2012

Los estragos del jet-lag


He de confesar mi estupor. Así, sin ambages. Nuestro Primer Ministro, Mariano Rajoy, se presenta en el pleno de las Naciones Unidas y reclama al Reino Unido que se retome el dialogo para la descolonización de Gibraltar.

Mariano Rajoy en el pleno de la ONU
Se cumple rigurosamente esa máxima de que el buen político rara vez encontrará una solución pero a menudo creará un problema. Y es que con un 25% de desempleo, con el país desvertebrado y a punto de ser intervenido, traer Gibraltar a colación solo puede tratarse de una broma de mal gusto, de una formidable metedura de pata o del estrago que produce el jet-lag.

No va a ser suficiente con el rescate económico desde Bruselas, ni con una terapia moral desde dentro, no, y mira que de ambas, sobre todo de la segunda, estamos necesitados. También vamos a precisar un rescate sanitario, porque me temo que muchos conciudadanos van a hacer lo que yo: beberse una botella de lejía para ahogar la incredulidad.


jueves, 27 de septiembre de 2012

La soberbia de Mas


Tengo grabada en la retina las imágenes de los encuentros de Mas con Rajoy y el Rey. La impostada soberbia, la estudiada frialdad del President de la Generalitat en ese afán de aparentar un encuentro entre iguales. Y luego, su desprecio a la ley, su chulería: “Si el Gobierno lo autoriza, convocaré un referéndum; si no lo autoriza, también”. 

No me fío de las personas, generalmente hombres, que se envuelven en banderas. Sea en la ikurriña, en la senyera o en la española, tanto da. Suele tratarse de hombres que aspiran a ser prohombres. Personas a las que les parece que la tarea de gobernar y administrar se les queda pequeña, que han nacido para algo más, para ser los profetas que conduzcan a los ciudadanos a la tierra prometida.

Aquí ya tuvimos nuestra ración con Ibarretxe. Por eso no dejo de mover la cabeza desolado. Otra vez ese inmenso aburrimiento, otra vez la feria de las vanidades… o de las identidades, que viene a ser lo mismo. ¡Qué otoño nos espera!

Decía Isaiah Berlin que el nacionalismo es "una inflamación patológica de una conciencia nacional herida". Voy por ibuprofeno.


miércoles, 26 de septiembre de 2012

Festival de Cine. Y el candil (y II)


Naturalmente, el documental de Juan Miguel Gutierrez “Mur-mur” no atrae los focos del Festival como lo hace “Arbitrage”. Y sin embargo emociona más. El documental nos cuenta la historia de seis presos comunes que nos desgranan las circunstancias que les llevaron a prisión, su vida en la cárcel y la dificultad de superar el desierto social y emocional que les espera cuando obtienen la libertad.

No crea, no son peripecias extraordinarias las que han protagonizado. Son vidas tan comunes como la de usted o la mía, pero recuerde lo que decía Ortega y Gasset: “Yo soy yo y mis circunstancias”. Pues bien, han sido sus circunstancias las que les han hecho acabar en prisión. Es lo que nos relatan mirando a la cámara con una formidable valentía y no menor dignidad Toñi, Katia, José Mari, Alejo, Oswaldo y Juan Mari.

También participan en el documental asociaciones que les acogen y les ayudan en la difícil integración una vez que salen de la cárcel. Responsables de Loiola-etxea y del Aterpe de Cáritas, y Haizea Baltasar y Amaia Lasheras por parte de Arrats, que complementan un relato impactante de esta realidad semi-oculta, de la que solo se habla en susurros (Mur-mur).

José Mari Larrañaga lo cuenta muy bien: para entrar en la cárcel no tienes que hacer nada, te llevan una vez que has delinquido. Pero cuando te dan la libertad y sales por la puerta empieza lo peor. Solo, sin trabajo, sin techo y con el estigma de ser un recluso, la integración social es una labor ardua, por no decir casi imposible.

El documental de Juan Miguel Gutierrez es excepcional. Tiene el inmenso valor de unos testimonios emocionantes que constituyen una durísima denuncia del sistema penitenciario que tenemos. Pero también nos muestra el vigor y el profundo humanismo que late en una parte de nuestra sociedad, en estos colectivos que dedican lo mejor de sí mismos a ayudar y aliviar los graves problemas de estas personas.

Miguel Hernández pensaría en gente así cuando escribió hace muchos años: “…que hay ruiseñores que cantan/encima de los fusiles/y en medio de las batallas”.


martes, 25 de septiembre de 2012

Festival de Cine. El foco (I)


El Festival de Cine donostiarra es glamour, alfombra roja, artistas y papel couché. Y cine, claro. Pero el Festival también guarda su reducto para lo que discurre ajeno al cine comercial, como los documentales. De estos, de uno de estos, me ocuparé mañana. Hoy toca hablar de "Arbitrage" –“El fraude” en versión española-, la cinta con la que se ha inaugurado el Festival de este año.

Comenzaré por el final diciendo que la película me encantó. Nos tocaron unas butacas cerca de la enorme pantalla del Kursaal, lo que me produjo la misma impresión que cuando vi en el Astoria "El Cid", aquel largometraje donde trabajaban Charlton Heston y Sofia Loren. Conservo el recuerdo imborrable de la actriz italiana en el papel de Doña Jimena, cuya figura veíamos cuadruplicada con indisimulado regocijo en la pantalla del Astoria. Cosa infrecuente en la actualidad, donde las pantallas de las pequeñas salas de los multicines apenas superan las pulgadas de los televisores que vemos en los comercios.

Es una buena película "Arbitrage". Los protagonistas -Richard Gere y Susan Sarandon- realizan una creíble interpretación de un matrimonio riquísimo donde el marido es un halcón de los negocios y al que el éxito le sonríe en todas sus facetas: empresarial, familiar, sentimental... Pero el andamiaje y la solidez de todas ellas quedan al descubierto a raiz de un inesperado accidente. Como señala el propio protagonista, la clave de su trabajo y de su vida son las letras que contiene la palabra d-i-n-e-r-o. Y el dinero será el único timón que guíe su vida, con el acompañamiento ornamental -y nada más que ornamental- de su familia, amantes y amigos. El comportamiento hipócrita de la burguesía no es motivo de escándalo en Europa, si es que lo es en algún sitio. Pero en fin, hasta sería injusto incluir a estos hombres de negocios entre la burguesía. Son la nueva clase dominante, donde la única clave, el beneficio rápido y amoral, está en la base de la crisis que comenzó en USA y se extendió a Europa con rapidez.

Buena dirección, buen guión y buenas interpretaciones entre las que reconocí la impresionante voz de Reg E. Cathey, en un pequeño papel de abogado, que me hizo recordar la serie "The Wire", donde ejerce de asesor del alcalde de Baltimore.


lunes, 24 de septiembre de 2012

Corriendo por el Aldura


Este pasado sábado nos dejamos ganar por los cantos de sirena de Pello Esnaola -un Marco Polo con la ventaja de ser de Ataun y no de Venecia- y decidimos hacer un entrenamiento por monte. Quedamos en Susperregui, un poco más arriba de la campa de Listorreta, a las 8,30 de la mañana y nos presentamos los siete que aparecemos en la foto. El propósito era dar la vuelta al Monte Aldura: algo más de 12 kilómetros de recorrido y algo más de una hora en cubrir la distancia. 
Rafa Azurza, Igor Zabalbeitia, Gorka Busto, Javier Barace,
Juan Carlos Fano, Pepelu Fonseca y Pello Esnaola

La mañana estaba preciosa, soleada y con algo de fresco. Partimos de Susperregui y subimos por la pista hacia el cruce con Urdaburu. Allí tomamos una bajada desde la que se percibía al fondo, por debajo de nosotros, la Presa del Añarbe y los bosques cercanos cubiertos por una densa niebla. Al final de la bajada, venía una pista relativamente llana de unos cuatro kilómetros. Un camino precioso por medio de una ladera boscosa y absolutamente desierta y silenciosa. Silencio que solo rompía el sonido de algunas esquilas de las ovejas que pastaban cercanas.

En este camino descubrimos la vena botánica de Igor Zabalbeitia. Igor nos iba orientando con autoridad: eso es un haya, eso un roble, aquel un "pinus sylvestris"... Rafa Azurza, que estuvo acertado cuando señaló que Igor -que iba todo de negro- parecía haberse reconvertido en el Padre Mundina, no se quedó a la zaga ni corriendo ni en la extensión de sus vastos conocimientos. Así, asoció el trinar de un pájaro a un abejaruco y observó que la huella de la pisada de un mamífero era similar a la de un karibú. Además, nos sacó su vena de imitador de sonidos de animales que ya conocíamos en su increíble glugluteo de los pavos. En esta ocasión, cada vez que saltaba un tronco cruzado o cualquier obstáculo lo acompañaba de un ronco y seco balido, que nos hacía sentir parte de un atlético rebaño de ovejas latxas. No crean, era difícil correr y contener la carcajada. Más práctico, Pello intentaba encontrar algún hongo que llevarse a la faltriquera, pero con nulo resultado. 

Igor y Gorka marcaban el ritmo y se afanaba Fano en no quedarse atrás, mostrando una recuperación milagrosa. Los últimos tramos del recorrido eran un barrizal que nos dejó impresentables. A todos menos a Pello, que se quedó un poco atrás y que debió sortear el tramo saltando de liana en liana.

Mapa y datos del recorrido

Al final, satisfechos. Foto, limpieza de zapatillas en la fuente de Susperregui y cambio de atuendo. ¡Qué espectáculo! Pello se calzó unas bermudas de la época californiana de los Beach-boys; Rafa, unos amplísimos pantalones rojos modelo "Txiribiton-Rap model", y el bilbaino Igor Zabalbeitia, un conjunto "Climalite sport fashion", mientras Pepelu Fonseca se desprendía del forro polar que se había puesto por si refrescaba, que el tiempo es muy traidor, y se embutía en la habitual camiseta dos tallas inferior, y Gorka Busto hacía lo propio despojándose del pantalón modelo Kobe Bryant. Solo Juan Carlos y yo mantuvimos una cierta normalidad en nuestra indumentaria.

A la vuelta, en el coche con Rafa, satisfacción por el entrenamiento. Satisfacción solo enturbiada por un persistente aroma mezcla de choto, boñiga y barro que nos acompañó durante todo el viaje.



viernes, 21 de septiembre de 2012

Grandes tipos (*)


Josep Pla y Julio Camba, dos periodistas y escritores. Lúcidos y poco recordados, pese a que no hace tanto que fallecieron: Camba en 1962, Pla en 1981. No sólo los periódicos son efímeros, también los periodistas.

Julio Camba
Han dejado libros y artículos brillantes, ingeniosos, que se han convertido en la mejor crónica de los tiempos que vivieron. No les faltó el humor y les sobraron anécdotas. Julio Camba, en su retorno a España, vivió en una habitación del Hotel Palace, un pequeño habitáculo pagado por Juan March. Cierta vez le preguntaron si le gustaría que le diesen un sillón en la Academia.Un sillón, no, un piso es lo que necesito”, respondió.

Dicen de él que nunca se levantaba de la cama sin haber leído el ABC y sin haber comprobado que su nombre no aparecía en ninguna esquela. Y ya he relatado en otro post que Camba sostenía que el hecho diferencial catalán no era el idioma en sí, ya que a los catalanes se les entendía perfectamente en catalán, sino su acento cuando hablaban castellano.

Manuel Vicent, en su libro “Antitauromaquia” cuenta que Josep Pla le confesó a Julio Camba: “Yo no voy a las corridas porque la primera vez aparté los ojos con asco cuando el picador le metió el hierro al toro en el espinazo… En la cuarta corrida ya todo me parecía natural. Y en la quinta ya no me hubiera importado nada si en vez de un toro hubieran matado a mi primo”.

Josep Pla
En una entrevista que le hizo Salvador Paniker, Josep Pla manifestaba: “El genio de todas las lenguas latinas consiste en poner un artículo, un sustantivo, un verbo y un predicado. La mejor frase que se ha hecho en nuestra lengua es 'la puerta es verde'”.

Ovidi Montllor contaba una anécdota divertida. Cuando le presentaron a Terenci Moix, Pla le saludó así: “Me han dicho que es usted maricón”, a lo que Moix respondió: “Sí señor, para servirle”.

¿Si hay ahora algún articulista de la talla de Pla o Camba? Hummm… no es fácil. De haber alguno, sin duda sería Arcadi Espada.


(*) Los primeros retratos escritos por Josep Pla para sus Obras Completas fueron titulados así: "Homenots" (Grandes tipos).



jueves, 20 de septiembre de 2012

Contador a cero


El ciclismo es un deporte que está bajo mínimos, no por sospechoso de consumo de sustancias prohibidas -¡ojalá lo fuera así!- sino por absoluta certeza. A partir del año 2000, los casos de análisis positivo de dopaje en el ciclismo español han afectado a bastantes más de 50 ciclistas.
Laurent Jalabert

Por eso, es conmovedor el esfuerzo que hacen algunos periodistas para levantar a la peña. Ha bastado que en la reciente Vuelta a España Alberto Contador se haya escapado a falta de 50 kilómetros de Fuente De, para que surjan las exclamaciones y los adjetivos: ¡Ooooh! ¡Aaaaah!. Estamos ante el ciclismo épico, histórico, heroico, como el de los viejos tiempos…

Qué decir, entonces, de Jalabert en el Tour del 98 cuando se escapó a 180 kms. de la meta. O de Carlos Sastre, en el Tour del 2010, donde rodó en solitario más de 100 kms. hasta caer rendido a los pies del Tourmalet. Eso, por hablar de tiempos recientes, sin necesidad de remontarnos a los tiempos en que el desarrollo para los grandes puertos no pasaba de un 42x21.

Por ese camino, ni el ciclismo ni los ciclistas van a recuperar credibilidad. Ni tampoco por el de la negación sistemática. Recuerdo a Astarloza pegando un puñetazo en la mesa y afirmando que averiguaría "…cueste lo que cueste de dónde proviene este supuesto resultado positivo". Parece que sigue sin averiguarlo. Pero él no ha hecho nada distinto a lo de los demás, que es proclamar su inocencia y asegurar que van a demostrarla… aunque luego no lo hagan. Pero, y este es el gran problema, si no reconocen lo que han hecho, ¿cómo les vamos a creer que no lo harán de nuevo?

Lo dicho, catarsis colectiva, poner el contador a cero y que no nos hagan comulgar con filetes de clembuterol.